in ,

Pensamiento Metropolitano

#SoyCiuDADAno por: Jorge Dada

El mundo sigue una clara tendencia hacia la urbanización; es decir, un crecimiento de la población en espacios territoriales reducidos, y Morelos no es excepción. La zona metropolitana de Cuernavaca, que incluye además del municipio de Cuernavaca a los municipios de Jiutepec, Temixco, Xochitepec y Emiliano Zapata, de acuerdo al Censo de Población y Vivienda realizado por el INEGI en 2010, tenía una población de 818,390 habitantes con una tasa histórica de crecimiento anual del 2%. Hoy somos cerca de 900 mil habitantes en la zona metropolitana y representamos cerca del 45% de la población total de Morelos. A nivel nacional se han identificado 59 zonas metropolitanas, y esta de Morelos ocupa la posición decimo quinta como conurbación mas grande del País. Este espacio urbano representa además, el ámbito territorial mas importante en donde suceden los procesos de convivencia ciudadana mas complejos y la mayor parte de la actividad económica, política y social de la entidad. Y es el más importante, ya que por su naturaleza, se generan situaciones altamente sensibles en muchos ámbitos, entre ellos: vivienda, infraestructura, servicios públicos, movilidad, empleo, medio ambiente y seguridad; por citar los mas importantes. Hoy la federación ha establecido políticas públicas para la atención de estas zonas conurbadas, tal es el caso de la creación de la SEDATU en la presente administración del Presidente Peña Nieto (no quiero decir que aplaudo su gestión); sin embargo, poco se ha hecho a nivel estatal y municipal. Esta corta visión, hace sumamente ineficientes los esfuerzos que pueda hacer cada administración municipal para la atención de sus obligaciones. Por lo anterior, es momento de convocar a los flamantes cabildos electos, para que a partir de este momento cambien su visión municipal por una visión metropolitana, a fin de que, como lo hacen las ciudades exitosas que viven procesos de conurbación desde hace varias décadas, se genere una estrategia metropolitana clara en función de reglas eficientes de coordinación intergubernamental y de prestación de servicios de forma conjunta. Basta de esfuerzos a medias para obtener resultados a medias, basta de colores; hoy los funcionarios deben obedecer a las necesidades de la ciudadanía y a los retos globales, no a los de sus partidos políticos.